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sábado, 16 de mayo de 2020

El Ocaso del Mundo I: Extinción

Creo que he encontrado a mi alma gemela en forma de editorial. Tienen un catálogo pequeño de momento, poco más de un año en activo, pero ya se ha ganado mi apoyo incondicional. Por las historias que publican, por el cariño de sus ediciones, por la forma de las preventas...
Ediciones Freya tiene un futuro muy interesante, y yo quiero estar ahí para verlo.

La historia que os traigo hoy es el principio de otra bilogía: El Ocaso del Mundo, de Judit Da Silva. Esta primera parte se llama Extinción, y además de encantarme y tenerme enganchada durante sus 280 páginas, me ha hecho reflexionar sobre literatura y géneros literarios. (Ya hablaré de esto más adelante en otra entrada).

Publicada en 2020 con una portada impresionante de Cecilia G. F. (@ThanatosOfNicte), la sinopsis es la siguiente:
«Atrapados por unos muros que ellos mismos construyeron, el remanente de la humanidad ya no es capaz de luchar contra quienes los apresaron: los vampiros.
A pesar de que toda esperanza parece perdida, y de que no ha conocido otro modo de vida, Hugh no está dispuesto a morir encerrado en una cárcel. Sabe que su rebeldía puede significar su fin, pero la determinación que corre por sus venas lo lleva a huir y a enfrentarse a los restos del mundo que un día perteneció a los humanos.
Mirella, una joven mordedora del nido de Cárcel, está harta de ver cómo, tras la Gran Conquista, han pasado de ser criaturas temidas e idolatradas a partes iguales, a simples monstruos movidos por un instinto demasiado primario.

¿Será cierto lo que los vampiros sugieren, que la humanidad más allá del cautiverio está extinta?».

La historia que nos trae Judit es una distopía hibridada con la fantasía, que parte del supuesto fantástico de que los vampiros existen, se han estado ocultando durante milenios y han acabado apresando a los humanos para criarlos en cautividad. Pero, tras 25 años desde la guerra, Mirella no tiene muy claro que le guste su nueva realidad, y Hugh, nacido dentro de los muros, no se cree que los humanos "salvajes" estén extintos. Y así es como ambos personajes se acaban embarcando juntos en un viaje sin destino y en una inesperada amistad.

Una de las cosas que más me han gustado de la novela son los personajes. Narrados en tercera persona, va cambiando la focalización de uno a otro para mostrar su perspectiva del mundo, sus pensamientos y sus sentimientos. La relación que se va formando entre Hugh y Mirella es muy bonita, y el cuidado que pone la autora en la descripción del mundo es muy agradecido.
Las historias tienden a relacionarse con elementos conocidos para facilitar la comprensión del lector, pero Hugh, al haber nacido en cautividad, desconoce la existencia de la mayor parte de esos elementos y necesita que alguien se los explique. Esta una de las características que más me han gustado de la novela: el cuidado y el respeto al mundo y a los personajes construidos.

La premisa de esta obra me parece muy interesante, y el desarrollo de la primera novela me ha impresionado y enganchado a partes iguales. Necesito saber cómo continúa, así que me quedaré aquí, sentadita en mi silla, intentando no morderme las uñas esperando a la segunda parte.
Deseadme suerte.

sábado, 25 de abril de 2020

Los Juegos del Hambre

Siempre recurro a estos libros cuando me encuentro mal, cuando la vida ahí fuera es demasiado complicada o frustrante para prestarle atención. Ya he perdido la cuenta de las veces que los he releído, pero sé que siempre tardo menos de una semana en leerme los tres.

Los Juegos del Hambre es la exitosa trilogía escrita por Suzanne Collins, que fue llevada al cine por Gary Ross (la primera) y Francis Lawrence (las otras tres), y protagonizadas por Jennifer Lawrence y Josh Hutcherson.
La trilogía de novelas está compuesta por Los Juegos del Hambre (2008), En llamas (2009) y Sinsajo (2010), originalmente The Hunger Games, Catching Fire y Mockingjay. Fueron traducidas las tres por Pilar Ramírez Telló y publicadas en España por RBA.

Si, a pesar de todo, seguís sin conocer el argumento de la saga, la sinopsis del primer libro es la siguiente:
«El mundo estará observando.
Ganar significa fama y riqueza. Perder significa una muerte segura.
En una oscura versión del futuro próximo, doce chicos y doce chicas se ven obligados a participar en un reality show llamado Los juegos del hambre. Solo hay una regla: matar o morir.
Cuando Katniss Everdeen, una joven de dieciséis años, se presenta voluntaria para ocupar el lugar de su hermana en los juegos, lo entiende como una condena a muerte. Sin embargo, Katniss ya ha visto la muerte de cerca; y la supervivencia forma parte de su naturaleza.
¡Que empiecen los septuagésimos cuartos Juegos del Hambre!».

La trilogía completa son 1225 páginas (396+407+422) que, por la intensidad de la narración, por el juego de tensión y ritmo que utiliza Suzanne Collins, resultan adictivas. La historia, página a página, se convierte en una obsesión de la que es imposible salir hasta que llegas a la última página de la historia. E, incluso, después.

Narradas en primera persona desde la perspectiva de Katniss, estas novelas marcaron un antes y un después en la historia de la distopía juvenil: sagas como Juntos (2010), Delirium (2011), Divergente (2011) o El corredor del laberinto (2009) surgieron después. No quiero decir que antes de Los Juegos del Hambre no se escribiese y publicase este género, hablo de modas. El mercado se rige por modas, el de la literatura también. Y es que, entre 2010 y 2015, el mercado de la literatura juvenil se llenó de distopías.
Echo de menos esos años en los que siempre había una nueva novela distópica que leer, una nueva aventura. El mercado se colapsa, las novedades son efímeras, pero no me costaba tanto encontrar distopías entretenidas como ahora.
Me gustan las distopías, creo que eso no es un dato nuevo para vosotros.

Como cualquier obra, responde a su época. Y, por aquel entonces, otra de las modas era la narración en primera persona. Hay muy pocas distopías de entonces que no estuvieran narradas en primera persona (una excepción, El corredor del laberinto). La primera persona permite ese juego directo de entrar en la cabeza de los protagonistas, una de las razones por las que las adaptaciones cinematográficas pueden o no funcionar (como es el caso de Mentes poderosas (seamos conscientes también de que esta película se estrenó en 2018, el auge había pasado, era muy difícil que funcionara)) o ser complicadas (la primera película de Los Juegos del Hambre tiene una narración muy extraña). No entiendo de cine ni de adaptaciones, por lo que no me extenderé en el tema, pero el personaje de Katniss Everdeen siempre me pareció mucho más complejo de lo que pude ver en el cine.

Katniss se ve obligada a entrar en una arena donde tiene que ver morir a la gente que la ha acompañado hasta allí, que tiene que decidir entre matar y salvarse. Y es consciente de que su familia puede ver a través de las cámaras lo que le está sucediendo: no puede dejarse, no puede derrumbarse, tiene que seguir adelante. Eso es algo que acaba pasando factura a la mente de una persona, y la autora consigue transmitirlo bastante bien.
El personaje va enloqueciendo poco a poco y, a través de la primera persona, vas sintiendo cómo Katniss va perdiendo la cabeza. Y, junto a ella, tú comienzas a obsesionarte, a caer en las redes de la narración, y la lectura se vuelve adictiva.

Sin extenderme demasiado, para no hablar de más de la saga y no desvelar nada del segundo y el tercer libro a quien no conozca de qué va, Los Juegos del Hambre no es sólo una historia de una adolescente con problemas, ni una "copia barata" de Battle Royal (lo he escuchado alguna vez, hay que aprender a distinguir entre copia, inspiración y guiños), sino que habla de política, de derechos humanos, de tiranía, de dictaduras, de hambre, de guerra... En resumen, de seres humanos.
En palabras de uno de los personajes: «Somos seres inconstantes y estúpidos con mala memoria y un don para la autodestrucción».

No pretendía hacer una disertación sobre distopías, modas y mercado literario, pero supongo que no es posible hablar de Los Juegos del Hambre sin mencionar la importancia que tuvo en la historia de la literatura. También, supongo, se deba a la deformación profesional.

Nota final: Es un poco raro que haya decidido reseñar esta obra justo cuando se ha anunciado la publicación de la precuela, pero os prometo que no ha sido premeditado. Aun así, me toca hablar de ese tema: hace unos meses se anunció una nueva obra ambientada en este mundo, Balada de pájaros cantores y serpientes, que será publicada por RBA el 19 de mayo. Hace unos días también se anunció que esta precuela tendrá película, dirigida por Francis Lawrence.
Por lo que se sabe de la sinopsis, la obra tendrá como protagonista al presidente Snow antes de todo, cuanto tan solo tenía 18 años. Por tanto, dudo mucho que nos encontremos personajes conocidos, la narración será distinta (tercera persona, por lo que puedo ver del primer capítulo) y aparecerá 10 años después de que Collins pusiera fin a la trilogía.
La verdad, no sé qué esperar de esta novela, pero me tiene intrigada.

sábado, 18 de enero de 2020

Mentes poderosas

He tenido que leer esta historia dos veces hasta atreverme a hacer una reseña sobre ella. Quizá porque la primera vez no me pilló en un buen momento, o quizá porque me siento tan identificada con algunas cosas que me ha costado sacarlo.

Mentes poderosas es una trilogía escrita por la escritora estadounidense Alexandra Braken. Publicada originalmente entre 2012 y 2014, fue traída a España por RBA entre 2013 y 2015, traducida por Isabel Murillo (primer tomo) y Manuel Manzano (segundo y tercer tomo). Las portadas que aparecen en la imagen son de la reedición de 2018, a raíz de la adaptación cinematográfica del primer tomo y del lanzamiento del cuarto libro, pues la trilogía ha pasado a ser una pentalogía (aunque en esta reseña únicamente quiero hablar de la trilogía original). Además, las nuevas ediciones vienen con unos relatos protagonizados por diferentes personajes de la historia, traducidos por Montse Triviño.
Hay que destacar que los títulos de la trilogía forman una frase, tanto en la versión inglesa como en la española, si bien la inglesa me parece que tiene otro sentido que la española. Por tanto, el título de la trilogía realmente es Mentes poderosas nunca olvidan una luz incierta y, en inglés, The darkest minds never fade in the afterlight que, haciendo una traducción muy a mi manera, yo traduciría como 'Las mentes más oscuras no se desvanecen en la luz del crepúsculo', y que creo que hace alusión a la forma en la que uno de los personajes se imagina el futuro.

Con 1659 páginas en total (543+542+574) y una historia muy absorbente, la sinopsis del primer tomo es la siguiente:
«Ruby tiene dieciséis años. Es peligrosa. Y está viva. Por ahora.
Una misteriosa enfermedad ha acabado con las vidas de la mayoría de niños del país. Ruby ha sobrevivido, pero ella y muchos más deberán enfrentarse a algo mucho peor que un virus: unas terroríficas habilidades que no son capaces de controlar. Ruby es enviada a Thurmond, un brutal campo de rehabilitación donde aprende a temer y a reprimir su nuevo poder. Pero ¿y si saber controlarlo es la única opción de supervivencia de toda una generación?».

Narrada en primera persona por Ruby, la obra se adentra en un mundo distópico en el que surge una nueva enfermedad, la ENIAA (enfermedad ideopática aguda en adolescentes), que provoca la muerte de la mayor parte de los niños y la mutación de aquellos que sobrevivieron: de pronto, son capaces de hacer cosas extraordinarias con la mente, como mover objetos o controlar la electricidad. Y ante esta nueva realidad, el Gobierno decide internar a estos jóvenes (llamados psi) en centros de rehabilitación hasta que se encuentre la forma de arreglar el problema, cazando incluso a los fugitivos que consiguieron huir de los internamientos.
Y a pesar de esta trepidante historia de persecuciones y luchas, a mí lo que realmente me ha importado es el desarrollo de la protagonista. Porque, incluso en las escenas de acción, lo más interesante seguía siendo lo que sucedía dentro de su cabeza: cómo se siente ante sus nuevos poderes, cómo le afecta lo que sucede a su alrededor, el dolor que le provoca todo lo que tiene que hacer para sobrevivir...
Ruby no es una heroína. Nunca pidió serlo y nunca lo fue. El retrato que hace Alexandra Bracken no es el retrato de una heroína, sino el de una chica asustada y desesperada, una persona que ha perdido demasiadas cosas y sabe que tiene una habilidad que puede ayudarla a proteger a los demás. También es una chica que se siente en deuda, que necesita un perdón que sólo puede darse ella misma, que se cree con la obligación de cuidar de los que la rodean. Que piensa que está sola sosteniendo un mundo entero sobre sus hombros.
Pero Ruby también se equivoca. No toma las mejores decisiones del mundo, hace cosas que hacen daño a los demás y a veces no se comporta como debería. Y eso es lo que la convierte en un personaje redondo: porque Ruby es humana, y los humanos cometemos errores.

Ruby sólo es una persona desesperada con un trastorno de ansiedad. Alguien con quien me siento muy identificada. La razón por la que esta historia se me ha metido tan hondo que me ha costado dos lecturas comprender qué es lo que sentía.

domingo, 5 de mayo de 2019

Infinitas

Hay obras que pretenden jugar con el horizonte de expectativas, y hay otras que sin pretenderlo rompen con ese horizonte de expectativas. Y no quiero decir que esa ruptura del horizonte de expectativas sea siempre a mejor.

Infinitas es la novedad del año. En palabras de mi librera: "Acaba de salir hoy y todo el mundo lo está buscando". Y así era.
Publicada por Roca, una de las editoriales más grandes de España, Infinitas, a pesar de ser la primera obra de Haizea M. Zubieta, era una apuesta segura. Y así se creó el horizonte de expectativas.
En su favor tengo que decir que son 447 páginas entretenidas y absorbentes, así como un gran trabajo de visibilización.
Pero no me ha gustado, y a continuación argumentaré mi opinión.

Como siempre, empecemos por la sinopsis:
«Estados Unidos, año 2500. La humanidad es inmortal; hace siglos, el profesor Milton Roosevelt propagó por toda la Tierra el virus que condenó al sistema nervioso humano a regenerarse por siempre, incluso cuando el cuerpo falla y la voluntad de vivir se pierde.
Johanna Lowe, de dieciocho años, colabora con sus padres científicos para encontrar una forma de revertir este error. De devolver a la humanidad el regalo de la muerte. Volverá a casa del examen más importante de su vida, con el corazón lleno de esperanza y un viejo amigo encontrado, y sin saber que su padre ha hecho un descubrimiento que cambiará el mundo para siempre».

El planteamiento inicial de la novela es muy interesante: un mundo en el que la humanidad es inmortal, un mundo en el que es imposible morir. Pero esa inmortalidad no es un regalo, sino una condena, pues a los 200 años el cuerpo colapsa y el ser humano es condenado a vivir en una Decadencia eterna, un puñado de nervios condenados a sufrir eternamente.
Escrita en tercera persona, la pluma es impecable. La construcción del contexto, los fragmentos en los que uno se va adentrando en el mundo o en la vida de los personajes..., con una prosa a menudo casi poética.

Pero tiene mucho margen de mejora. Hay algunos elementos en la historia que no me han terminado de convencer, e intentaré expresarlos sin entrar en demasiados detalles para no estropearos la historia. También espero poder expresarlos con el mayor de los respetos.

  • En primer lugar, hay personajes que no me convencen, algunos por estar demasiado encasillados en un papel y otros por ser planos y convertirse en el reflejo del que tienen al lado. Entrando un poco en detalle, considero que Johanna y Laura funcionan como un único personaje, y aunque Johanna pueda funcionar en solitario, Laura no me termina de convencer.
  • En segundo lugar, hay situaciones que no me cuadran en el contexto mencionado. El comportamiento de ciertos personajes no me encaja en el contexto histórico que están viviendo, tan solo por el hecho de ser comportamientos demasiado actuales. Pongo por ejemplo ciertos juegos de bar o el famoso debate de la pizza con piña.
  • En tercer lugar, los cabos sueltos. Hay determinados temas que sólo tienen importancia en un momento concreto, se desvela un secreto y no se ahonda en él a pesar de dar la impresión de ser muy importante. Se plantean ideas que quedan así, como ideas, y no se terminan de desarrollar.
  • En último lugar, relacionado con el punto anterior, hay personajes que surgen sólo cuando la historia los necesita, con una importancia que parece estar regida por la necesidad del guión, personajes sin vida propia que funcionan como simples herramientas. Y en este apartado incluyo algunos elementos que dan la impresión de estar en el lugar y en el momento oportuno simplemente para llevar la historia hacia el final deseado.

En conclusión, son cuestiones que me dan la impresión de una historia construida en fragmentos, entre los que no parece haber demasiada correlación sobre lo que se quiere contar.

Pese a todo esto, ya he dicho que hablo de márgenes de mejora. Como ya he dicho, la historia es entretenida y te mantiene pegada a las páginas hasta que la terminas. La autora promete y seguro que se convertirá en una de las grandes voces de nuestra generación.

jueves, 21 de junio de 2018

El corredor del laberinto

Hacía mucho, mucho tiempo que no me encontraba con una disparidad tan brutal entre una saga de libros y su correspondiente saga cinematográfica.

El corredor del laberinto es la última trilogía distópica de moda. Está escrita por James Dashner, y publicada originalmente en inglés en 2009, 2010 y 2011. A España llegó de la mano de Noemí Risco Mateo y Nocturna en 2010, 2011 y 2013. Las ediciones y reediciones en español son en rústica, rondan los 17€ el tomo y las podéis encontrar probablemente en cualquier biblioteca. La trilogía consta de 1463 páginas (524 + 490 + 449) que se leen de forma muy amena.
Respecto a los títulos originales casi no tengo ninguna queja: The Maze Runner, The Scorch Trials y The Death Cure. La traducción es literal en el primer y en el tercer libro. En cambio, el segundo libro yo lo hubiera traducido más como Las pruebas de la Quemadura. Y ya entenderíais más tarde por qué.

La sinopsis del primer libro es la siguiente:
«Bienvenido al Claro. Verás que una vez a la semana, siempre el mismo día y a la misma hora, nos llegan víveres. Una vez al mes, siempre el mismo día y a la misma hora, aparece un nuevo chico, como tú. Siempre un chico. Como ves, este lugar está cercado por muros de piedra… Has de saber que estos muros se abren por la mañana y se cierran por la noche, siempre a la hora exacta. Al otro lado se encuentra el laberinto. De noche, las puertas se cierran… y, si quieres sobrevivir, no debes estar allí para entonces.
Todo sigue un orden… y, sin embargo, al día siguiente suena una alarma. Significa que ha llegado alguien más. Para asombro de todos, es una chica.
Su llegada vendrá acompañada de un mensaje que cambiará las reglas del juego».

Para mi sorpresa, la historia está narrada en tercera persona, focalizada en el protagonista, Thomas. El planteamiento inicial es ligeramente parecido al de otras sagas distópicas del estilo: un grupo de chicos jóvenes encerrados en el Claro, rodeados del Laberinto. Estos chicos luchan, más que por sobrevivir, por salir de ese lugar. Y, sobre todo, por recuperar sus recuerdos, que les fueron arrebatados antes de encerrarles allí. El Laberinto que rodea al Claro está habitado por Laceradores, unos monstruos de pesadilla cuya única función en su vida artificial es la de perseguir y matar a los clarianos. Y la única función en la vida de los clarianos es la de recorrer cada día el cambiante Laberinto para desentrañarlo y poder huir de él. Pero, con la llegada de la chica, Teresa, todo se va a pique: hay que salir de allí como sea.
En realidad, detrás del Laberinto se esconde algo mucho más turbio de lo que podría parecer en un principio. Todas estas sorpresas del segundo y del tercer libro (de los que no quiero hablar) son la verdadera distopía. Cuando atas hilos y lo descubres TODO, te das cuenta de lo aterradoramente real que es. ¿Quién iba a decir que el Laberinto iba a ser el menor de sus problemas? Y hasta aquí puedo leer.
Y lamento deciros que las sorpresas a las que me refiero sólo podréis encontrarlas en los libros, porque la adaptación cinematográfica es tan dispar que resultan dos obras absolutamente diferentes.

¿Lo malo? Se trata de una de estas historias a las que estamos tan acostumbrados: la relación heterosexual de turno. Son historias en las que aparece un romance heterosexual absolutamente forzado, casi sin sentido, cuando todo hubiera sido mucho más fácil con un romance más creíble. Pero es que este romance más creíble se hubiera producido entre el protagonista y su amigo. Hombre. Y todos sabemos que eso sólo pertenece a la literatura de género LGTBI+, porque no es algo normal que podría pasar en cualquier otra historia.

Pese a todo, la historia merece mucho la pena. Es gratamente sorprendente, con unos giros de guion imprevisibles y, sobre todo, muy absorbente.
Además, la jerga utilizada por los clarianos es de las mejores cosas que me han pasado este año en el ámbito literario.

domingo, 6 de marzo de 2016

La Selección


Buff por dónde empezar... Bueno, vayamos por la sinopsis:

"Para treinta y cinco chicas,La Selecciones una oportunidad que solo se presenta una vez en la vida. La oportunidad de escapar de la vida que les ha tocado por nacer en una determinada familia. La oportunidad de que las trasladen a un mundo de trajes preciosos y joyas que no tienen precio. La oportunidad de vivir en un palacio y de competir por el corazón del guapísimo príncipe Maxon.

Sin embargo, para America Singer, ser seleccionada es una pesadilla porque significa alejarse de su amor secreto, Aspen, quien pertenece a una casta inferior a la de ella; y también abandonar su hogar para pelear por una corona que no desea y vivir en un palacio que está bajo la constante amenaza de ataques violentos por parte de los rebeldes."


Tenía muchas ganas de leer este libro desde que vi en YouTube una recomendación peeeero... mi sensación final ha sido decepcionante. No sé si es que ya estos libros me pillan muy mayor o qué, pero me ha parecido muy insulso. Pero bueno, no todo han sido partes malas.

Puntos a favor: el ritmo. Quizás no haya habido mucha acción (o mejor dicho ninguna) pero se lee muy rápido. No es una novela muy larga pero a veces hasta las novelas cortas se hacen pesadas y en este caso al menos no. El estilo es bueno. No mete excesivas florituras, se apoya del dialogo mucho lo cual ameniza la lectura y no se está mil páginas describiendo absolutamente todo (cosa que odio a muerte).Y por último la relación entre América y su familia. En el libro hay muy poco de eso, pero lo poco que hay me ha gustado bastante. Para ser poca cosa la que mete la autora de la familia, hace que les cojamos cariño a todos.

Puntos en contra: la trama. En serio muchas cosas me recuerdan a los juegos del hambre en el sentido de un programa televisado, un sorteo, una chica de carácter... También he visto más similitudes con otras sagas distópicas pero bueno. Y luego, si me vendes una distopía que al menos haya algo distópico, no que todo es perfecto, todo el mundo es perfecto y sólo hay ataques rebeldes (de los que no sabemos nada de qué pintan ahí). Los personajes de Maxon y Aspen. ¿En serio existen chicos totalmente perfectos como ellos? No puedo tomarme en serio a unos personajes en los que no se ve que tengan ningún defecto. Sí discuten un poco con la protagonista, pero... eso no es ningún defecto. También la relación entre la protagonista y las otras candidatas. De repente te meten que se llevan todas bien de la noche a la mañana, que las quiere volver a ver cuando La Selección acabase... pero vamos a ver si en todo el libro no se ha metido ni un sólo diálogo entre muchas o diálogos insulsos... me pareció demasiado poco creíble.Y falta de acción. Hay tan poca acción que yo creo que me he leído el libro de un tirón porque esperaba en algún momento que se animara la cosa, un fallo bastante grande para ser una novela distópica en mi opinión.

Quiero creer simplemente que es cosa de la primera novela, que quizás ha estructurado mal los libros o algo así pero más que una novela distópica me parece una novela romántica un tanto sosa a la que le han metido un par de cosillas políticas para rellenar y que tiene un aire a cenicienta. No me gusta nada hacer una reseña así, pero en serio, no recomendaría a nadie de mi edad para leer este libro Quizás para chiquillas más jóvenes de 14 y 15 años les puede gustar o al menos les hará más gracia que a mí a mis 20 años. (Y en serio, no podía haber elegido peor nombre la mujer para la protagonista, qué horror lo de América Singer para una chica que vive en la antigua América y que encima sea cantante...). Bueno ahora sólo quedara esperar a que hagan también película de este libro... 

NOTA: 3'5/10