sábado, 2 de mayo de 2020

Reinos de Cristal

Pensaba que eran exageraciones, pero este libro me ha partido el corazón por cinco sitios distintos. Las esquirlas de la cubierta, directas al corazón.

Reinos de Cristal es la quinta entrega y la conclusión de la saga Marabilia, de Iria G. Parente y Selene M. Pascual. Situada diez años después del final del primer libro de la saga (en concreto, el libro comienza con las palabras finales del epílogo), la novela, publicada en 2019 por Nocturna, recupera personajes y tramas de los cuatro libros anteriores. Por tanto, aunque Marabilia se componga de historias independientes, Reinos de Cristal pierde mucho sentido sin conocer las historias narradas en Sueños de Piedra (2015), Títeres de la Magia (2016), Ladrones de Libertad (2017) y Jaulas de Seda (2018).

Son 685 páginas cargadas de sentimiento las que ponen fin a esta exitosa saga. La sinopsis, que puede contener spoilers de los libros anteriores, es la siguiente:

«Bienvenida a casa, mi reina.
Con esas palabras, el rey Arthmael de Silfos recibe a su prometida, a la que ha esperado durante diez años en los que han mantenido una relación secreta.
Ahora, la noticia de su próximo enlace corre como la pólvora por Marabilia, un continente que en los últimos tiempos ha asistido a un progreso tras otro: la magia ya no es imprescindible, las piratas son princesas y las mujeres pueden reinar solas.
Pero ¿y si en un mundo que no deja de avanzar... hay un límite capaz de romperlo todo?».

No sé cómo me siento.

No me gusta hacer reseñas de conclusiones de sagas porque es muy complicado no desvelar nada importante de las tramas de los libros anteriores al intentar hablar del último libro.
Como ya he dicho, esta historia rescata personajes de todas las historias anteriores, además de incluir algunos nuevos. De esta forma, terminamos de conocer todos los reinos de Marabilia, con sus rincones secretos y sus dirigentes. Las intrigas políticas se vuelven más relevantes a medida que avanza la historia en los libros, y quizá ni nosotros ni los personajes seamos conscientes hasta este momento de lo importante que es la política en Marabilia.

No quiero hablar más, como he dicho, es complicado profundizar sin explicar nada relevante. Tan sólo diré que, a pesar del dolor, de las esquirlas de cristal en el pecho, es un buen final.
El final que, después de todo, Marabilia se merece.

Toda esta saga ha sido un viaje, un viaje de descubrimiento y de autodescubrimiento. Es increíble cómo, a través de una historia de magia y fantasía, en un continente de leyenda, puedes encontrarte a ti mismo. En personajes, en tramas, en pensamientos plasmados en el papel.
Y cómo, a través de la ficción, se puede hablar tan bien del mundo en el que vivimos: de libertad, de feminismo, de política... Esa es la magia de la literatura.

Si Iria, Selene y Marabilia no están en los libros de Literatura en unos años, seré yo quien las coloque en ellos. Promesa.

sábado, 25 de abril de 2020

Los Juegos del Hambre

Siempre recurro a estos libros cuando me encuentro mal, cuando la vida ahí fuera es demasiado complicada o frustrante para prestarle atención. Ya he perdido la cuenta de las veces que los he releído, pero sé que siempre tardo menos de una semana en leerme los tres.

Los Juegos del Hambre es la exitosa trilogía escrita por Suzanne Collins, que fue llevada al cine por Gary Ross (la primera) y Francis Lawrence (las otras tres), y protagonizadas por Jennifer Lawrence y Josh Hutcherson.
La trilogía de novelas está compuesta por Los Juegos del Hambre (2008), En llamas (2009) y Sinsajo (2010), originalmente The Hunger Games, Catching Fire y Mockingjay. Fueron traducidas las tres por Pilar Ramírez Telló y publicadas en España por RBA.

Si, a pesar de todo, seguís sin conocer el argumento de la saga, la sinopsis del primer libro es la siguiente:
«El mundo estará observando.
Ganar significa fama y riqueza. Perder significa una muerte segura.
En una oscura versión del futuro próximo, doce chicos y doce chicas se ven obligados a participar en un reality show llamado Los juegos del hambre. Solo hay una regla: matar o morir.
Cuando Katniss Everdeen, una joven de dieciséis años, se presenta voluntaria para ocupar el lugar de su hermana en los juegos, lo entiende como una condena a muerte. Sin embargo, Katniss ya ha visto la muerte de cerca; y la supervivencia forma parte de su naturaleza.
¡Que empiecen los septuagésimos cuartos Juegos del Hambre!».

La trilogía completa son 1225 páginas (396+407+422) que, por la intensidad de la narración, por el juego de tensión y ritmo que utiliza Suzanne Collins, resultan adictivas. La historia, página a página, se convierte en una obsesión de la que es imposible salir hasta que llegas a la última página de la historia. E, incluso, después.

Narradas en primera persona desde la perspectiva de Katniss, estas novelas marcaron un antes y un después en la historia de la distopía juvenil: sagas como Juntos (2010), Delirium (2011), Divergente (2011) o El corredor del laberinto (2009) surgieron después. No quiero decir que antes de Los Juegos del Hambre no se escribiese y publicase este género, hablo de modas. El mercado se rige por modas, el de la literatura también. Y es que, entre 2010 y 2015, el mercado de la literatura juvenil se llenó de distopías.
Echo de menos esos años en los que siempre había una nueva novela distópica que leer, una nueva aventura. El mercado se colapsa, las novedades son efímeras, pero no me costaba tanto encontrar distopías entretenidas como ahora.
Me gustan las distopías, creo que eso no es un dato nuevo para vosotros.

Como cualquier obra, responde a su época. Y, por aquel entonces, otra de las modas era la narración en primera persona. Hay muy pocas distopías de entonces que no estuvieran narradas en primera persona (una excepción, El corredor del laberinto). La primera persona permite ese juego directo de entrar en la cabeza de los protagonistas, una de las razones por las que las adaptaciones cinematográficas pueden o no funcionar (como es el caso de Mentes poderosas (seamos conscientes también de que esta película se estrenó en 2018, el auge había pasado, era muy difícil que funcionara)) o ser complicadas (la primera película de Los Juegos del Hambre tiene una narración muy extraña). No entiendo de cine ni de adaptaciones, por lo que no me extenderé en el tema, pero el personaje de Katniss Everdeen siempre me pareció mucho más complejo de lo que pude ver en el cine.

Katniss se ve obligada a entrar en una arena donde tiene que ver morir a la gente que la ha acompañado hasta allí, que tiene que decidir entre matar y salvarse. Y es consciente de que su familia puede ver a través de las cámaras lo que le está sucediendo: no puede dejarse, no puede derrumbarse, tiene que seguir adelante. Eso es algo que acaba pasando factura a la mente de una persona, y la autora consigue transmitirlo bastante bien.
El personaje va enloqueciendo poco a poco y, a través de la primera persona, vas sintiendo cómo Katniss va perdiendo la cabeza. Y, junto a ella, tú comienzas a obsesionarte, a caer en las redes de la narración, y la lectura se vuelve adictiva.

Sin extenderme demasiado, para no hablar de más de la saga y no desvelar nada del segundo y el tercer libro a quien no conozca de qué va, Los Juegos del Hambre no es sólo una historia de una adolescente con problemas, ni una "copia barata" de Battle Royal (lo he escuchado alguna vez, hay que aprender a distinguir entre copia, inspiración y guiños), sino que habla de política, de derechos humanos, de tiranía, de dictaduras, de hambre, de guerra... En resumen, de seres humanos.
En palabras de uno de los personajes: «Somos seres inconstantes y estúpidos con mala memoria y un don para la autodestrucción».

No pretendía hacer una disertación sobre distopías, modas y mercado literario, pero supongo que no es posible hablar de Los Juegos del Hambre sin mencionar la importancia que tuvo en la historia de la literatura. También, supongo, se deba a la deformación profesional.

Nota final: Es un poco raro que haya decidido reseñar esta obra justo cuando se ha anunciado la publicación de la precuela, pero os prometo que no ha sido premeditado. Aun así, me toca hablar de ese tema: hace unos meses se anunció una nueva obra ambientada en este mundo, Balada de pájaros cantores y serpientes, que será publicada por RBA el 19 de mayo. Hace unos días también se anunció que esta precuela tendrá película, dirigida por Francis Lawrence.
Por lo que se sabe de la sinopsis, la obra tendrá como protagonista al presidente Snow antes de todo, cuanto tan solo tenía 18 años. Por tanto, dudo mucho que nos encontremos personajes conocidos, la narración será distinta (tercera persona, por lo que puedo ver del primer capítulo) y aparecerá 10 años después de que Collins pusiera fin a la trilogía.
La verdad, no sé qué esperar de esta novela, pero me tiene intrigada.

sábado, 18 de abril de 2020

Jaulas de Seda

Creo que esta es una de las obras más feministas y esperanzadoras que he leído, una oda a las mujeres y a la sororidad, con un mensaje importantísimo que nos hace recordar por qué luchamos y por qué no debemos sucumbir ante la gente que intenta enfrentarnos y encerrarnos.

Jaulas de Seda es la cuarta entrega de la saga Marabilia, que empezó en 2015 con Sueños de Piedra y continuó con Títeres de la Magia (2016) y Ladrones de Libertad (2017).
Publicada en 2018 por Nocturna, la obra de Iria G. Parente y Selene M. Pascual destaca por la impresionante portada de Javi Araguz y el ave que aparece en ella. Un animal que no sólo tiene importancia para algunos de los protagonistas, pues, a su manera, cada uno de los personajes de este libro es un pájaro que intenta escapar de la jaula que han construido para encerrarlo.
La sinopsis es la siguiente:
«Ivy de Dione ha sabido siempre que su destino era casarse para poder reinar y ahora, por fin, va a conocer a su prometido. Sin embargo, cuando el príncipe Fausto de Granth llega a las costas de su nuevo reino, no encuentra el lugar tranquilo que esperaba. Dione es en realidad una jaula, y sus barrotes se componen de secretos e intrigas por doquier.
Mientras tanto, Marabilia se prepara para la Cumbre, el gran acontecimiento político que reúne a los regentes de los ocho reinos y que podría cambiar las vidas de todos.
Es posible que Ivy de Dione conozca su destino. Pero también que lleve toda la vida equivocada».

Como ya he dicho en las reseñas de los libros anteriores,
cada libro de la saga cuenta una historia independiente.
Pero siempre hay referencias a las historias anteriores,
por lo que conviene leerlas por orden.

A través de las 632 páginas que tiene el libro, vamos conociendo Dione y Granth, dos reinos de Marabilia que aún no habíamos tenido la oportunidad de conocer. Dos reinos muy distintos, pero cuyos habitantes se parecen más de lo que a simple vista se puede admitir. Y es que tanto Fausto y Samira (procedentes de Granth) como Ivy y Cordelia (que han vivido toda su vida en Dione) tienen que asumir un papel que les han obligado a cumplir y con el que, sean conscientes o no, no están de acuerdo. Una jaula de oro, plata y seda de la que, a pesar de sus alas, no pueden escapar.

Jaulas de seda narra, en primera persona desde la perspectiva de los cuatro protagonistas, una historia de intrigas, reyes y palacios. Pero, como las novelas anteriores, también habla de amor propio, de superación y de enfrentarse a las adversidades. De quererse a uno mismo, de luchar por nuestros sueños. De vivir la vida que nosotros queramos vivir, no la que han elegido para nosotros.

También habla de mujeres. De mujeres fuertes e independientes que luchan por ocupar el lugar que les corresponde por derecho, aunque otros se hayan empeñado en arrebatárselo. De mujeres perdidas que necesitan encontrar su lugar. De mujeres que aprenden a luchar juntas por sus sueños y, sobre todo, que descubren que no están solas ni nunca lo han estado.
De mujeres que aprenden que juntas son más fuertes.

Si estamos juntas, no habrá jaula lo bastante grande para contenernos a todas.

sábado, 4 de abril de 2020

Hasta el fin del mundo

Creo que ya he comentado más veces que no suelo leer romántica, pero hay momentos que, como en estos días inciertos, necesito una lectura fácil, suave y dulce. Que una lectura sea fácil, suave y dulce no hace que sea peor ni una pérdida de tiempo, ni mucho menos. Y es que por muy absurda que fuera la historia, ha conseguido engancharme y hacerme olvidar el mundo durante unos días. Algo que, últimamente, no es nada fácil.

Bajo el pseudónimo de Amy Lab se esconden Ana Alejandro Moreno y María Cereijo Arnáez, dos autoras españolas que guardan tras de sí otros dos títulos: Nunca digas nunca (2012) y Pero a tu lado (2013). Hasta el fin del mundo es su última novela, publicada en 2016 por el sello Alfaguara.

Las tres son historias contemporáneas cargadas de suspense, amor y clichés: un misterio que resolver y un chico extraño que se va metiendo en la vida y el corazón de la protagonista. Y no creo que sea la única persona a la que estas historias le dan paz y le sacan unas cuantas carcajadas.
La sinopsis que aparece en la contraportada de este libro es la siguiente:
«Todos escondemos algo..., pero algunos secretos nunca deberían desvelarse...
Perdida. Así es como se siente Mat tras el accidente que ha trastocado su vida. Cuando piensa que ya nada puede ir a peor, sale a la luz un inquietante misterio que rodea a su familia. Para llegar a la verdad y animarse a seguir adelante, necesitará la ayuda de Áxel, un carismático desconocido del que tal vez no deba fiarse.
¿Conseguirá descifrar todos los enigmas del pasado?».

Pero en la solapa interior tenemos otra que nos aclara un poco más qué es lo que está pasando:
«Mat está empezando su primer curso en la universidad cuando ve cómo su vida se derrumba por un trágico accidente. Por si esto fuera poco, la policía descubre algo que la afecta de un modo imprevisible: un vínculo entre su familia y una investigación policial en Suecia de hace casi veinte años.
La irrupción de Áxel, un periodista joven y emprendedor que decide ayudarla a investigar, será un soplo de optimismo y aire fresco.
Aunque, a veces, es peor obtener respuestas que seguir viviendo con las preguntas».

La premisa con la que se inicia la historia es que la vida de Mat ha sido trastocada por un accidente, un accidente que ha acabado con la vida de su padre y mantiene a su madre postrada en la cama de un hospital, en coma. Esto no es spoiler porque el libro empieza, literalmente, con el entierro del padre. Y desde ese día, Mat empieza a ver a un chico en todas partes: en el cementerio, en el hospital...; un periodista interesado en contar la historia del trágico accidente.
Obviamente, la historia empieza a complicarse para entrelazar las vidas de estos dos personajes, y esta complicación surge cuando la policía aparece en casa de Mat por una coincidencia del ADN de su padre con una investigación policial en Suecia: Áxel, el periodista inquieto, necesita saber qué se esconde detrás de esa investigación; Mat, la hija llena de preguntas, necesita encontrar las respuestas que su padre ya no le dará y su madre no está en condiciones de responder.

Como ya he dicho, la historia, narrada en tercera persona desde la perspectiva de Mat, está cargada de tropos comunes y clichés. Las situaciones son predecibles, los personajes algo planos y las conversaciones artificiales. Quizá no sea el mejor libro que he leído, lo sé, pero no podía soltarlo. He devorado sus 322 páginas en dos días y eso no es algo que consiga cualquier libro. No llegué a él con demasiadas expectativas, tan sólo quería olvidarme un rato del mundo, pero gané algo más que eso: los clásicos no es mi novia, es mi hermana y sólo hay una cama. Tropos que me hacen estallar en carcajadas por lo predecibles que son.

Sí, a excepción de un par de cosas, sabía perfectamente todo lo que iba a suceder, cómo iba a hacerlo y qué es lo que acabaría pasando. Pero a veces esas historias son necesarias para abandonar el mundo, para reírnos un rato y para sentirnos en paz durante unas horas. No todo van a ser personajes complejos, historias enrevesadas y nudos complicadísimos, hay tiempo para todo. 

sábado, 21 de marzo de 2020

Matilda

Normalmente reseño obras de literatura juvenil, pero el mundo académico me ha llevado a leer este libro y lo he disfrutado muchísimo. Puede ser una obra infantil, pero hay mucho más en los libros de Roald Dahl que lo se aprecia siendo un niño.

Publicada por primera vez en 1988, Matilda se ha convertido en uno de los clásicos más importantes de la literatura infantil, y de la literatura en general. Llevada al cine en 1996 con Mara Wilson en el papel de Matilda, la obra de Roald Dahl ha formado parte del imaginario colectivo desde hace varias generaciones, consiguiendo un sitio en la colección "Clásicos" de Alfaguara. Su traducción al español corre a cargo de Pedro Barbadillo (ya en 1989), mientras que las ilustraciones de portada y del interior son las de su publicación original: la conocida mano de Quentin Blake (1988).
Con 244 páginas en la última reedición de Alfaguara (2016), la sinopsis de la obra es la siguiente:
«Matilda es una ávida lectora de solo cinco años. Sensible e inteligente, todos la admiran menos sus mediocres padres, que la consideran una inútil. Además, tiene poderes extraños y maravillosos...
Un día, Matilda decide liberarse y empieza a emplearlos contra la abominable y cruel señorita Trunchbull».

Escrita en tercera persona y con un narrador omnisciente y, en parte, ligeramente editorial, Matilda nos cuenta con mucho humor la historia de esta niña que da nombre al libro, en la que nos encontramos con un montón injusticias y venganzas. No sé hasta qué punto puede considerarse spoiler en una obra tan conocida, así que solo os contaré lo que conocemos al principio del libro, poco más que lo que nos cuenta la sinopsis:
Matilda, a pesar de su inteligencia fuera de lo común y de haber aprendido a leer sin ayuda, es ninguneada y maltratada verbalmente por sus padres, quienes consideran que leer es una pérdida de tiempo y no parece llamarles la atención que, con menos de cinco años, su hija se pase el día leyendo libros enormes. Y ante el maltrato de sus padres, ella reacciona de la única manera que se le ocurre: castigándoles. Se inventa castigos originales con los que ellos puedan pagar lo que le han hecho, pero que no puedan relacionarlos con ella. El nudo de la historia empieza cuando, con cinco años, sus padres se acuerdan de que debería ir al colegio y la inscriben en la Escuela Primaria Crunchem, dirigida por la abominable señorita Trunchbull.

Matilda es una historia que se puede disfrutar a cualquier edad. Sí que es cierto que los personajes responden a los esquemas "muy bueno" y "muy malo" propios de una perspectiva infantil, pero hay otros muchos aspectos que, quizá, se perciban mejor desde una visión más adulta: el humor sarcástico de Dahl, la crítica social personalizada en los Wormwood, la historia que hay detrás de la señorita Honey... Y, a pesar de ello, podemos deleitarnos con un final feliz.

Antes de terminar, me gustaría destacar la influencia que ha tenido Roald Dahl no solo en sus lectores y en el imaginario colectivo, sino también en la literatura posterior: podemos encontrar un poquito, por ejemplo, de los Wormwood en los Dursey.
Y quizá, si miramos un poco más detalladamente nuestros libros, encontremos más personajes inspirados en la obra del gran Roald Dahl.

sábado, 14 de marzo de 2020

La Constelación de los Dragones

Hacía mucho tiempo que no me metía tanto en un libro hasta obsesionarme con el mundo, con los personajes y con la historia. Ha sido un descubrimiento que me ha tenido enganchada de principio a fin tanto por la trama como por la belleza con la que está escrito.

La Constelación de los Dragones es la primera novela publicada de Maribel Abad. Pertenece a lo que yo denomino "fantasía pura": mundos mágicos y seres fantásticos; y además de mantenerme enganchadísima durante 455 páginas, me ha dejado con ganas de más libros ambientados en el mundo de Arcálie. La editorial encargada de hacer que esta maravilla vea la luz es Onyx Editorial, y esa preciosa portada que véis en la imagen es obra de Miss Arilicious.
Publicada en 2019 (me pregunto por qué he tardado tanto tiempo en devorarlo), esta es su sinopsis:
«¿Se puede progresar en la vida cuando uno no sabe quién es? En el mundo mágico de Arcálie no, pues magia e identidad van cogidas de la mano, y el que no encuentra su poder está condenado a la exclusión.
Esto lo descubren Finthan Fideri y sus amigos cuando salen de su bosque por primera vez para entrenar como Ojeadores. Más allá de las murallas de su Títhame natal, se encuentran con la realidad de que la vida en Arcálie es mucho más peligrosa de lo que ellos habían imaginado siempre.
Que el poder de Finthan sea el de caminar hacia lo perdido hace que este se proponga hallar a Gwendelan, la desaparecida Alta Hechicera».

Creo que ya lo he dicho, pero es que me ha FLIPADO a todos los niveles. Prometo ser un poco más seria para intentar explicar por qué.

Para no dar demasiados datos, empezaré diciendo únicamente que, en el mundo mágico de Arcálie, los habitantes están divididos en tres razas: Fáe, Eskei y Arcálenos. Y el poder vinculado a la raza Eskei es el de captar pensamientos. Todo es mucho más complicado, hay mucha más magia y poderes, pero para lo que quiero explicar me vale con esto, porque esto tiene que ver con la narración y la narración de esta historia ha sido lo mejor que me ha pasado en lo que llevamos de 2020.
La historia está narrada en primera persona por un narrador testigo, un narrador testigo que, además, es Eskei. Y la historia está estructurada como una narración de los hechos reales bajo una leyenda. Como esto forma parte del prólogo, no estoy revelando nada importante. Además, os dejo aquí los primeros capítulos.
Lo que significa esta elección del narrador es que la autora ha desarrollado una narración en tercera persona, focalizando los pensamientos del protagonista (y otros), con una explicación convincente porque estos hechos no te los está contando un ente omnisciente, sino un ser real. Y eso, de verdad, me ha encantado.

Por otro lado, la descripción del mundo de Arcálie desde la perspectiva de sus habitantes, de un mundo tan bonito y tan complicado, con tanto lirismo y acierto... me ha introducido sin que me de cuenta en todo este mundo, comprendiendo su funcionamiento muy fácilmente, consiguiendo que me hiciera teorías sobre lo que estaba sucediendo pensando como pensarían los habitantes de Arcálie...
Y hacía mucho, mucho tiempo que no me sucedía esto con un libro.

No quiero contar más porque este libro ha sido una experiencia preciosa y me gustaría que entrarais en él como lo he hecho yo: sin saber qué os vais a encontrar y rindiéndoos a la magnífica prosa de Maribel Abad desde la primera página.

sábado, 29 de febrero de 2020

Mystical

A esta saga llegué casi de pura casualidad. Había leído sobre ella y me había cruzado con un montón de ilustraciones y opiniones, pero no fue hasta que estuvo publicado el segundo libro que me decidí a hacerme con ellos. Y me leí los dos primeros en dos días. Ahora que he terminado de leer la saga, me arrepiento muchísimo de no haber leído los dos últimos según cayeron en mis manos.

Mystical es una apuesta de La Galera sobre un tema que estuvo muy de moda cuando yo era pequeña, pero que con el tiempo se fue diluyendo: las Magic Girls. Si no estáis familiarizados con el término, quizá sí que hayáis oído hablar de la serie de cómics W.I.T.C.H., creada por Elisabetta Gnone, Alessandro Barbucci y Barbara Canepa, una serie que se convirtió en uno de los pilares de mi infancia.
Ha sido muy bonito volver a ese rincón de mi infancia a través de una historia llena de originalidad y humor y, aunque no he olvidado a las chicas mágicas de Gnone, mi corazón se ha hecho un poco más grande para hacer un hueco a las Mystical.

Escrita por Marta Álvarez e ilustrada por Laia López, la saga Mystical cuenta de momento con cuatro entregas: El despertar de la Magia, La guardiana perdida, El reflejo oscuro y El dominio del Caos. Con un total de 1032 páginas que más que leer se devoran y publicada entre 2017 y 2019, su sinopsis inicial es la siguiente:
«La Puerta se ha abierto y solo las Mystical pueden proteger al mundo del Caos.
La Tierra es un mundo de luz. Al lado hay otro, lleno de oscuridad y violencia. Los separa una Puerta que se abre cada doscientos años liberando irremediablemente criaturas tenebrosas. Para defender la Tierra, la Puerta escoge a cinco chicas y les otorga los poderes de los cinco planos místicos para convertirlas en Mystical, las Guardianas de la Puerta.
Erin, Nora, Iris, Hana y Luna comparten clase y poco más, pero una fatídica noche su vida cambiará para siempre. Pasarán de ser chicas normales y corrientes a tener unos poderes que no saben controlar y una misión imposible que cumplir.
Adéntrate en el mundo de Mystical, donde las chicas son guerreras...
Y las puertas esconden mucho más que secretos». 

Escrita en tercera persona y focalizada en diferentes personajes según el capítulo, Mystical nos adentra en las vidas de Erin, Nora, Iris, Hana y Luna, cinco adolescentes a las que, una noche, sorprenden cinco gemas mágicas, eligiéndolas como Guardianas de la Puerta y dotándolas de poderes mágicos. Esa misma noche descubren la existencia de la Puerta, que separa la Tierra de Umbria o, mejor dicho, el Orden del Caos. Puerta por la que intentan acceder monstruos cuyo único objetivo es sembrar el Caos en la Tierra. Y la tarea de nuestras cinco chicas, conocidas como Mysticals, es evitarlo.
Pero el problema es que Erin, Nora, Iris, Hana y Luna han recibido de golpe unos poderes que no saben usar, tienen que luchar contra bestias que no comprenden y, lo peor de todo, enfrentarse a la dura vida de una adolescente. Y eso no es nada fácil.

La pluma de Marta Álvarez, sin perder el humor y la dulzura que caracteriza a la saga, consigue crear unos personajes con sus luces y sus sombras, sus problemas, sus aficiones, sus miedos... Unos personajes a los que es imposible no coger cariño y a los que Laia López ilustra a la perfección. Y juntas consiguen adentrarnos en un mundo en el que las chicas tienen que enfrentarse a monstruos y a exámenes, pero en el que descubren algo mucho más fuerte que todo eso: la amistad. Porque esta, a pesar del Caos, de la Magia y de la Puerta, es una historia de amistad.

Mystical tiene cuatro entregas DE MOMENTO. La reseña de hoy tiene, en parte, una intención egoísta: si consigo que os pique el gusanillo con estos libros y los compráis para vosotros o para regalar, la serie tendrá más posibilidades de ser renovada y, por tanto, yo estaré más cerca de saber qué más aventuras esperan a mis chicas. Estaré más cerca de tener más libros de Mystical que devorar. Y creedme, LOS NECESITO.